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CHIJERÉ: luchando contra la erosión y el olvido. Proyecto de estudio patrimonial
GEOLOGÍA
Los últimos fuegos se apagaron en esta isla hace casi tres millones de años, por lo que los relieves cónicos tan familiares en el resto del archipiélago son casi desconocidos en La Gomera. Sin embargo, la existencia de un complejo basal, de una serie de edificios separados por notables discordancias, y de un magnífico surtido de roques, hacen que los antiguos volcanes de La Gomera merezcan una detenida visita.
El contraste entre la isla apacible y la volcánica Tenerife no puede ser mayor. A diferencia de La Gomera, Tenerife ha conocido hasta ocho erupciones históricas, surgidas además de puntos de significación diversa: el edificio central, dos ejes estructurales, las cabeceras de las depresiones de colapso... Parece como si en Tenerife las erupciones sucediesen con cualquier pretexto, mientras que no es raro que, caminando a través del paisaje de La Gomera, algún campesino nos interrogue, pero en tono afirmativo, sobre la naturaleza no volcánica de la isla. Este contraste entre estas dos islas, es uno de los secretos científicos mejor guardados de Canarias.
RELIEVE
Como Gran Canaria, La Gomera tiene la forma convexa de los escudos antiguos, aunque su contorno es ligeramente oval (25 x 28km) en vez de circular. Su pendiente media es elevada, ya que, siendo la segunda de las islas en orden inverso de tamaños, alcanza los 1487 m de altitud (Alto de Garajonay, casi en el centro geométrico de la isla). Esta orografía es la causa de que en su parte más alta se conserve una asociación vegetal autóctona, el bosque de laurisilva, que aprovecha la humedad que las corrientes de los alisios dejan en la cumbre de la isla. Otra semejanza con Gran Canaria es la existencia de grandes barrancos radiales, algunos de los cuales, como los de Vallehermoso y Benchijigua, presentan cabeceras en forma de anfiteatro.
Salvo en las desembocaduras de los barrancos, las costas gomeras terminan en acantilados, en cuya génesis sin duda han jugado un papel clave los desplomes a favor de diques verticales. El desnivel máximo es de 857 m (Riscos de la Mérica, en el extremo Oeste de la isla). En la mitad sur de la isla, los barrancos están separados por divisorias anchas de pendiente muy suave, que dan unas formas en mesa muy poco comunes en el archipiélago. En cuanto relieves volcánicos, los domos son un elemento muy característicos del paisaje, que en cambio carece casi por completo de los conos volcánicos típicos.
LAS UNIDADES GEOLÓGICAS
En un mapa geológico de la Gomera se distinguen dos grandes unidades: el complejo basal y los edificios en escudo. Como en Fuerteventura, el complejo basal consta de rocas submarinas (lavas y sedimentos), rocas plutónicas, y un enjambre de diques. Separada del complejo por una nítida discordancia erosiva, la parte de la isla edificada sobre el nivel del mar consta de tres grandes volcanes en escudo construidos (y destruidos) sucesivamente uno sobre otro; el primero y el tercero de ellos produjeron además abundantes rocas diferenciadas.
Mapa geológico de La Gomera. A destacar, los buzamientos del enjambre de diques cónicos en el Complejo Traqui-fonolítico, y los radiales de las coladas del Edificio 2.
Direcciones de los diques de los edificios 1 (en azul) y 2 (en verde), y fallas (en rojo) detectadas en los complejos basal y Traqui-fonolítico.
La Punta del Peligro desde la pista de Arguamul. El complejo basal, representado por una malla de diques intensamente plegada (flechas rojas), ha sido arrasado por la erosión (superficie de erosión, flecha azul), y luego cubiertos por los basaltos del Edificio 2. Estos han sido cortados por fallas (flecha amarilla), que definen pequeñas formas de relieve, como el collado en lomo (flecha negra).
El Roque Cano preside la cuenca de Vallehermoso dominada por el Complejo Basal.