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CHIJERÉ: luchando contra la erosión y el olvido. Proyecto de estudio patrimonial
CHIJERÉ. APUNTES HISTÓRICOS Y ETNOGRÁFICOS
La cuenca de Chijeré fue transitada y habitada desde los tiempos de los aborígenes gomeros, ya que se trató de una zona donde se disponía de buenos recursos para la vida cotidiana.
Para el pastoreo, porque los pastos de Chijeré son de gran calidad, pues son buenos tanto para la producción abundante leche (o pastos lecheros) así como para la producción de buena carne. De hecho, Chijeré, que siempre fue un pequeño asentamiento, destacó porque todos sus habitantes se dedicaban al pastoreo, desde siglos atrás.
Para la recolección marina, por la excelente costa y sus aguas. Testimonio de ello es, que con excepción de Valle Gran Rey, es en la zona de influencia de Chijeré donde aparece una mayor concentración de concheros arqueológicos de la Isla. El trabajo de investigación: "Estudio de los concheros arqueológicos de La Gomera" ha puesto de relieve el sistema de explotación que consistía en la extracción de los caparazones para el traslado de la carne de los moluscos hasta los asentamientos, donde eran consumidos.
Es muy posible que una agricultura rudimentaria también se practicara en esta zona, dados los encharcamientos que tienen lugar por los niveles de materiales sedimentarios plásticos, que producen la acumulación de aguas superficiales. También tendría lugar la explotación de otros recursos vegetales y animales para el consumo humano, por no hablar de la cercanía del monte y su fácil acceso desde las lomadas de Chijeré.
Ya en épocas más recientes, en el siglo XX, la cuenca de Chijeré, era un poblado antiguo en el que vivían unas 6 familias. En este pequeño pueblo se dedicaban a la pesca, ya que bajaban caminando a la costa de Arguamul, que goza de buenos recursos pesqueros de Arguamul, también se dedicaban a la ganadería y a la agricultura puesto que esa cuenca tiene grandes pastos para el ganado y para el sembrado.
Antiguo poblado de Chijeré, con terrenos de cultivo
En estos terrenos se cultivaba papas, trigo, cebada, etc. de los cuales actualmente no se conserva ninguno. El agua para regar estos cultivos era escasa y solo se regaba con el agua de la lluvia, el ganado pastaba por sus grandes llanuras en la que abundaba
mucho trigo.
En la guerra llegó a ser un puesto militar, ya que su amplia visión de La Palma y El Hierro, sabían los barcos que entraban a la costa de Vallehermoso, para posteriormente bajar al pueblo y comunicárselo a el puesto general de comandancia de la guardia civil que residía en Vallehermoso.
Chijeré siempre destacó por su aislamiento. Se cuenta la anécdota de un vecino de Chijeré que bajó al pueblo de Vallehermoso a realizar unas gestiones y cuando le comentaron el fin de la primera guerra mundial dijo: "Ah, pero.. .¿ha habido guerra?"
En la actualidad no habita nadie, ya que el poblado en los años 80, emigró a otros lugares de la Gomera en busca de un trabajo mejor pagado y con mejor calidad. En este caserío nada más queda una casa arreglada, por personas que van los fines de semana a pasarlo bien y a pasar tranquilidad, ya que es un entorno muy pacífico.
Casa reconstruida en Chijeré.
RELATOS Y LEYENDAS DE CHIJERÉ
EL GIGANTE DE CHIJERÉ.
Aquí vivió un gigante y eso lo hablaban todos los vecinos de Chijeré. Cuentan que una vez desafío a otro que vino de Tenerife más menguado. Preguntó el forastero por la orientación de La Gomera y el gigante de Chijeré levantó un arado con la mano y le dijo: "Por allí el Sur, por allí el Oeste, por allí el Este y por aquí el Norte"1.
EL TERRERO DE LAS BRUJAS.
El "Terrero de las brujas" o "Plan de las Brujas" es una explanada llena de historias, brujería y magia. De hecho, en este lugar existen grabados rupestres realizados por los antiguos gomeros. Lo cual implica su posible vinculación con rituales aborígenes.
1 Extraído de Gallas, Gloria (1983): La Gomera y sus mundos. Edición propia.
El Terrero de las Brujas
CHIJERÉ: UN RELATO DE BRUJAS. En Chijeré también existen relatos de brujas:
"Iba un hombre a caballo desde Chijeré a Vallehermoso. Empezaba a caer la noche y se apareció caminando una anciana con bastón:
- Vecino: ¿por qué no me das un fisquito gofio?
- Gofio: ¡antes se lo doy a mi caballo!.
- Muy mal lo vas a pasar, vecino, muy mal.
En ese momento el caballo dejó de andar. De nada servía que le diera con el palo o le picara con los tacones. El caballo, quieto. Desesperado se bajó y, al dar unos pasos, supo que estaba perdido, a pesar de conocer el camino. Al tiempo regresó la anciana y le
dijo:
- ¿Todavía usted por aquí, vecino?
- Tome usted el gofio y no me haga más mal.
El hombre encontró su caballo y, pese a ser entrada la noche, todavía llegó con luz a Vallehermoso.
UN PASEO POR CHIJERÉ.
El Caserón, con el Risco Jurón, al fondo.
Antiguas llanuras de pasto para el ganado.
Cuando la guerra civil española (1936-1939) y durante la segunda guerra mundial (1939-1945), se estableció en Chijeré un puesto de observación del ejército, dada su excelente condición de atalaya para divisar la costa norte de La Gomera, para avistar la presencia de embarcaciones. La pequeña guarnición de soldados se quedaba en esta
casa.
El primitivo asentamiento de Chijeré, no se encuentra donde está el actual, sino algo más abajo. Esta imagen corresponde a una "Era" en el antiguo Chijeré.
Restos del antiguo Chijeré
La lucha contra la erosión va dando sus frutos, esta albarrada (construida dentro del Plan de Restauración Hidrológico y Forestal) ya está siendo colonizada por la vegetación.
La vegetación coloniza los suelos retenidos por la albarrada.
La actividad ganadera en Chijeré siempre fue muy importante, desde los tiempos de los aborígenes gomeros. Dentro de la ganadería destacaba la vacuna, que disponía de abrevaderos para el ganado.
Pocetas en el barranco para beber el ganado.
Dentro de las actividades tradicionales que desarrollaba la comunidad de Chijeré, destacaba la fabricación de tejas. Del antiguo horno, quedan los restos en el antiguo Chijeré.
Vista exterior del horno de tejas. Espectacular trabajo de la piedra
Vista del interior del horno. El horno visto desde arriba.
Alineamiento de piedras en Chijeré. La codiciada orchilla, un liquen que se emplea como colorante, fue una de las fuentes de ingresos para la zona. Ochillas y esclavos fueron los primeros "productos" que aportó La Gomera al comercio europeo.
Aunque hoy nos parezca increíble, por lo abrupto del terreno, toda la costa de Chijeré era intensamente aprovechada por el hombre.
Montaña que va a Valdés. Los alisios subiendo desde la costa de Los Órganos.
En la década de 1960 se llevaron cabo una serie de campañas de repoblación forestal,
sustituyendo vegetación autóctona por pinos. Estas campañas, aparte de lo desacertado de introducir especies vegetales ajenas al territorio, se llevaron a cabo en los terrenos públicos y supuso la expulsión de los pastores de este territorio. Hecho éste que supuso un duro golpe a la tradicional actividad pastoril de Chijeré.
Mojón que sirve de delimitación entre el monte público y los terrenos de propiedad privada. Obsérvese la repoblación con pinos.
Una de las zonas de mayor aprovechamiento humano es el barranco de Valdés.
En la costa de Chijeré se encuentran nacientes de agua, conocidos por los habitantes de la zona, como las del Risco Jurón.
Risco Jurón. Aquí se encontraba una antigua fuente, hoy seca pero que mana más abajo.
Naciente de agua en el Risco Jurón.
Los elementos singulares del paisaje siempre han empleado como guía. La costa norte de La Gomera es una de las zonas de mayor riqueza pesquera de la isla, siendo muy frecuentada por los pescadores de Valle Gran Rey. Esta palmera canaria, que permanece solitaria, erguida en el risco, fue empleada como punto de referencia de los pescadores de Valle Gran Rey cuando faenaban en la costa norte y se alejaban de ella.
Fuente del Roque.
Antiguos terrenos de cultivo.